Carpa comunitaria

¿Por qué una carpa?

Porque la usamos: Numerosos colectivos y personas organizamos actividades con fines sociales y transformadores que precisan de este tipo de estructura, pero en la mayoría de los casos no contamos con una propia.

Porque nos viene bien: Es una forma de apoyar alternativas colectivas y comunitarias a través de la creación de bienes comunes fuera de la lógica capitalista.

Porque queremos: La idea surgió en 2014 a iniciativa del festival «Conciert@ Sospecha» tras sondear las necesidades de varios colectivos.

Porque podemos: La compra inicial salió adelanta gracias a la aportación del Conciert@ Sospecha y de un préstamo sin intereses que hizo desinteresadamente  un compañero.

La colectivización de la carpa se va consiguiendo conforme este prestamo se va devolviendo. En abríl de 2017 faltaban por pagar 288,05€.

¿De quién es?

Hasta que el coste de la carpa sea cubierto al 100% por donaciones altruistas, el responsable de la carpa es el compañero que adelantó el dinero.

Una vez se halla costeado, la carpa se convertirá en un bien comunitario que pertenecerá a todo el mundo que la necesite y se ajuste a sus criterios de uso.

¿Quién puede utilizarla?

Cualquier persona, colectivo u organzación que:

  1. Desarrolle una actividad abierta y popular.
  2. Organizada de manera horizontal y asamblearia.
  3. Sin ningún vínculo con la administración, partidos políticos o grandes empresas.
  4. Que no pueda ser considerada claramente autoritaria o discriminatoria.

Recuerda

Un bien común requieren ciertas responsabilidades que, por el hecho de ser de todos y todas, cabe la posibilidad de que se desatiendan o diluyan.

Para evitar esto se toman las siguientes medidas:

  • Siempre habrá una persona o colectivo encargado de guardarla y facilitar su uso y mantenimiento.
  • En cada uso se hará un inventario por escrito de los materiales que se entrega y a quién y también los que se reciben.