El pacifismo moral de Tolstoi

Capítulo 9 de “Breve historia de la Noviolencia”, Jesús Castañar Pérez.
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En pleno contexto de efervescencia revolucionaria, la tarea a la que se dedicó un ya anciano Tolstoi (1828-1910), iluminado por su cristianismo panteísta, fue la de pregonar un autoperfeccionamiento moral que incluía la desobediencia al Estado, por ser éste injusto, y el rechazo a emplear la fuerza para solventar los conflictos. De hecho, Tolstoi buscaba a través del autoperfeccionamiento moral la transformación total de la sociedad, es decir, lo consideraba un medio para hacer la revolución. Por ello apoyó sin reservas la negativa a prestar servicio militar de los "doubojoris" (también llamados "doukhobors", una secta protestante pacifista rusa), ya entonces castigados con el destierro en el Cáucaso, (de hecho cedió todos los beneficios de su novela pacifista "Resurrección" para cubrir los gastos de su éxodo a Canadá). Además hay que señalar que para esta época ya había habido campañas de objeción de conciencia o insumisión entre anarquistas o pacifistas en varios países como España, el Reino Unido, Rusia o los Estados Unidos y que los pioneros fueron cuáqueros, mennonitas, testigos de Jehová y otras sectas protestantes28. Así, Tolstoi centró buena parte de su actividad intelectual tardía a legitimar la desobediencia al estado como medio para transformar la realidad. Su visión era, por tanto, como veremos más adelante, sincrética entre algunos postulados básicos anarquistas y la doctrina moral cristiana, o más bien, pacifista.
Sin embargo, Tolstoi no creó ninguna práctica o técnica nueva, sino que, simplemente, proporcionó una legitimación política a una práctica que, aunque no muy extendida, era ya común en aquel tiempo. Es decir, Tolstoi expandió la vía de la teoría de la acción noviolenta que había abierto Thoreau, autor al que cita directamente en algún texto, ya que otorgó a acciones de desobediencia al Estado un sentido político revolucionario que antes de él no existía y que tuvo mucho eco entre círculos no tan religiosos. Tal como ha señalado Devi Prasad, decano de la Internacional de Resistentes a la Guerra hablando de la historia del pacifismo:
”Tolstoi causó un gran impacto en aquellos pacifistas que se sentían perdidos entre el pacifismo ortodoxo y el cuasi-pacifismo de aquellos que hablaban de paz y entendimiento entre la humanidad mediante llamamientos a los gobiernos y organizando conferencias internacionales. El tiempo había llegado para aquellos pacifistas para reflexionar y prepararse para desafiar al estado con todos sus militarismos en su diferentes manifestaciones. Tolstoi les ayudó a entender la propuesta y sus posibles resultados”.29
Por lo tanto, la gran diferencia de Tolstoi con respecto a otras filosofías anteriores que rechazaban la violencia era el énfasis en la acción consciente y transformadora de la realidad que estos ponían, ausente en el pacifismo tradicional de las sectas protestantes. El profesor Jose Luis Gordillo lo ha expresado del siguiente modo: "La principal razón que justifica dejar cierto espacio al ideario de Leon Tolstoi es su carácter de puente entre el pacifismo quietista de las sectas religiosas protestantes y el pacifismo activo de Moandas Gandhi, en el que hay una clara vocación de incidencia social y política”30. De hecho ambos autores imprimieron al pacifismo un carácter tan activo que incluso Gandhi llegó a afirmar que la pasividad era peor que la violencia y rechazar la expresión con la que muchas veces se le identifica: resistencia pasiva.
"A mi juicio la no-violencia no tiene nada de pasivo. Por el contrario, es la fuerza más activa de mundo. En este mundo no se ha hecho nada que no se deba a la acción. (...) Rechazo la expresión “resistencia pasiva” porque no traduce por completo la realidad y podría verse en ella el arma de los débiles."31
Por otro lado, las diferencias con otras teorías revolucionarias del momento estribaban en un estricto rechazo expreso del uso de la violencia. Hemos visto que Tolstoi no fue ni mucho menos el primero en rechazar los métodos violentos como forma acción política, pues este rechazo fue compartido por muchos socialistas utópicos del siglo XIX, aunque generalmente, por solidaridad con la causa, muchas veces no condenaron la violencia obrera o revolucionaria. Además, entre las corrientes socialistas dominantes (socialismo, comunismo y anarquismo) se optó por la doctrina de la revolución obrera, elaborando para ello una doctrina de la guerra justa que legitimaba el derramamiento de sangre e, incluso, muchas veces lo exaltaba. La gran diferencia, por tanto, de esta perspectiva encuadrada dentro del pacifismo revolucionario con otras doctrinas revolucionarias consistía en poner el énfasis en la forma de la acción en vez de en el contenido de la doctrina, siendo ésta el principal diferenciador entre socialistas, comunistas y anarquistas enfrascados en eternos debates sobre el papel del Estado, del mercado, las colectivizaciones una vez conquistado o anulado el poder. Posteriormente las diferentes corrientes marxistas, a saber leninistas, trotskistas, maoístas, guevaristas, etc… se diferenciarían precisamente en la forma de acción, en la fórmula propuesta para tomar el poder. Sin embargo, desde estas teorías de la revolución proletaria nunca pusieron interés en la cohesión moral entre medios y fines que implicaba la noviolencia, sino por el contrario establecían teorías de la guerra justa para legitimar el derramamiento de sangre. Además, dentro de la doctrina de la noviolencia proveniente de un ámbito religioso existía también un principio filosófico de considerar al oponente como un ser humano, evitando caer en las deshumanizaciones del enemigo propias de las doctrinas de la guerra justa en las que se pueden encuadrar las teorías revolucionarias.
 
 

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Notas
28 Véase Peter Brock: "Varietes of Pacifism. A survey forn antiquity to the outset of the twentieth century". Syracuse University Press y University of Toronto Press inc.. New York 1998 y Peter Brock y Thomas P. Socknat (Ed) "Challenge to mars. Essays on pacifism from 1918 to 1945". University of Toronto Press inc. Toronto. Buffalo, London. 1999
29 Devi Prasad: "War is crime against humanity. The Story of War Resisters´ International". WRI Londres. Traducción del autor.
30 José Luis Gordillo. “La estaca verde de Leon Tolstoi” en VVAA “Pensamiento Pacifista” Icaria Editorial S.A. 2004 pag 50
31 Mohandas k. Gandhi: "Todos los hombres son hermanos". Sociedad de Educación Atenas. Madrid 1995.pag 147 y 142. Por esta razón Gandhi prefirió utilizar el término satyagraha, que puede traducirse por el concepto occidental de acción directa noviolenta pero que literalmente significa camino o perseverancia de la Verdad.