Entrevista a la banda "Tremenda Jauría". Lo tropical es político

Somos muchxs a lxs que nos apasiona mover la cadera, sentir cómo la música nos mueve y dejarnos llevar por su ritmo, ajenxs a todo pero a la vez conscientes de las letras y de los espacios que ocupamos. Tremenda Jauría es uno de esos grupos que comparten tales inquietudes, uno de esos grupos a los que me gusta denominar «orgánicos»: surge desde abajo, desde los centros sociales, desde el barrio.

Sus letras reivindican que el perreo debe cambiar de bando, que ya está bien de deslegitimar el reggaeton, que podemos seguir un ritmo alternativo ante una realidad adversa y que la diversidad es riqueza. Letras desenfadadas pero políticas: un oasis de calma y buen rollo desde las entrañas de lo que ellxs llaman ‘el corazón de la bestia’ y que no dudan en contagiar en Euskal Herria, Catalunya o cualquier otro punto del Estado.

 

  • ¿Cómo comenzasteis con el grupo? ¿En qué momento os planteasteis crear música juntxs y de este estilo?

Este proyecto surgió un poco por necesidad de escuchar letras que nos gustan en ritmos que no siempre las tenían y viceversa… Ya había muchas mujeres haciéndolo antes que nosotrxs desde mucho antes, pero aquí aún no habían calado demasiado este tipo de ritmos con este mensaje, así que era un espacio a explorar… Y también que nos apetecía hacer algo entre lxs cuatro porque de una u otra forma llevábamos compartiendo muchos espacios juntxs mucho tiempo y siempre ha estado presente la idea de desarrollar un proyecto musical en común.

  • En vuestras canciones se ve la importancia que tiene vuestro origen barrial y de la escena autogestionada. ¿Cómo afecta a vuestra concepción de la música?

Pues básicamente es hacer música desde lo que conocemos, con el DIY por bandera y hablando de nuestro entorno más inmediato.

 

  • Últimamente se está criticando el uso del autotune en la música actual, quitándole así mérito al músico que lo utiliza. Vosotrxs lo usáis abierta e incluso jocosamente, mostrando estar orgullosxs del mismo. ¿Puede ser el autotune parte de la democratización de la música que se está viendo con la aparición del trap u otros géneros similares?

¡Autotune para el pueblo! Claro que sí, es una herramienta más, le da un color a la voz distinto y te puede gustar más o menos… para algunas canciones nos flipa y para otras lo vemos innecesario. Pero sí, claramente es una de nuestras apuestas y estamos totalmente de acuerdo en que es superpotente el uso que se le está dando hoy en día con músicas como el trap, como tú dices en cuanto a la democratización de la música.

  • Habéis colaborado con Sara Hebe, Miss Bolivia, El Chavez… Estableciendo vínculos entre España y Latinoamérica y, más importante, las comunidades y barrios obreros de ambos lados del charco. ¿Qué efecto creéis que tiene?

Con Miss bolivia no hemos colaborado, quizás te refieras a las Kumbia Queers o Krudxs Kubensi. Es bonito siempre acercarse a peña que admiras y que en el fondo, compartes las mismas inquietudes y abordas las mismas luchas.

vía wegow.com

  • A pesar de haber hecho tours variados, tenéis muchos más bolos en Catalunya y Euskal Herria, siendo un ejemplo paradigmático el videoclip de “con tol deskaro”. ¿Qué tienen estos países? ¿Cómo ha sido vuestra experiencia en ellos?

Pues bueno, hay unas dinámicas distintas a la hora de auto-organizarse y de crear comunidad a las de otros lugares de la península porque en estos sitios tienen una tradición de lucha  histórica y un arraigo popular más que evidente. Además de una apuesta muy clara por pelear la hegemonía cultural, que ha hecho que se haya generado allí toda una escena musical muy potente.

  • Unx de nosotrxs estuvo en uno de vuestros conciertos en Catalunya, en la Garrinada de Argentona. En un momento dado, un chico se quitó la camiseta y empezó a molestar a su grupo de amigas. Ante esto, un grupo de mujeres con una seña morada apareció y echó al chico con la aprobación de todxs, algo que nosotrxs no habíamos visto hasta entonces. ¿Qué está cambiando?

Pues que poco a poco las mujeres se están reapropiando de todo lo que se les ha sido negado históricamente: la noche, las calles, los escenarios y, en este caso, las pistas de baile.

  • El machismo está presente en el rock, en el heavy, en el indie y prácticamente en todos los géneros musicales pero parece que para el gran público el reggaetón es el género musical machista por excelencia. ¿Os parece una concepción clasista de la música?

El machismo está presente en todo, y el mundo de la música no iba a ser menos. En este sentido, es fácil señalar al reggaetón porque es mucho más fácil asociar el “no escucho Reggaetón por lo tanto no soy machista” que cuestionarse absolutamente todo lo que escuchas y darte cuenta que se salvan dos o tres cosas. Y si, por supuesto que existe un tamiz de clase y racial muy importante y sobre todo siempre escondido bajo otro tipo de justificaciones.

Nos resulta muy curioso por lo paradójico, ver a chavalxs con camisetas de grupos alternativos diciendo que es que el reggaetón es una música mala y repetitiva. Parece que cuando se habla de este estilo de pronto todo el mundo se convierte en delicados críticos musicales que solo valoran la música exquisitamente elaborada. El Reggaetón es básicamente funcional, sirve para lo que sirve: perrear con tus amigxs cuando estás de fiesta y, si a la fiesta le añades un componente de lucha pues mucho mejor… ¡lo tropikal es político!